jueves, 26 de octubre de 2017

NARCISISMO ESTÉRIL

Hay excesivo amor propio
en este edén de hedonismo;
cada adán se ama a sí mismo
y ese amor sirve de opio.

De artefactos hace acopio
este estéril narcisismo
que conduce a un consumismo
de mente sana ya impropio.

Ya sin freno, en frenesí,
cada Narciso si Eco
vive pendiente de sí.

Es un maniaco muñeco,
manirroto maniquí
de su resaca reseco.

martes, 2 de mayo de 2017

EPITAFIO A UN ESPOSO


Aquí reposa un esposo,
persona fiel y amorosa
que, por celos de su esposa,
jamás gozó de reposo.

Fue, por causa del acoso,
su vida senda espinosa
con su fin en esta fosa
donde tan sólo ya es poso...

Disfrute descanso eterno
tras su ingrata trayectoria
de cruz, calvario e infierno.

Porque el hombre que aquí yace
ganó con penas su gloria
y su “resquiescat in pace”

martes, 8 de diciembre de 2015

MERCADERES FÓNICOS

   No quieren al joven libre:
con cables y con cadenas
y con cantos de sirenas,
logran que no se equilibre.

   Con ruidos de gran calibre
y purezas de azucenas...,
le hacen en zonas amenas
esclavo de un cubalibre...

   Son fónicos mercaderes
del templo, con un negocio
de pandóricos poderes.

   Ellos montan su concierto
para negociarle el ocio
y crearle el desconcierto... 

sábado, 3 de mayo de 2014

LA ROMERÍA


  (Ermita de la Virgen
de los Hitos de Jaraicejo)

Entre ancianos encinares
de la campiña extremeña,
se alza una ermita pequeña
donde alivia sus pesares
nuestra gente lugareña.

Al venir la primavera
con sus prolíficas flores,
se despiertan los fervores
y a nuestra Virgen señera
el pueblo le rinde honores.

Santo solar de oraciones
es nuestra sagrada ermita
que a nuestro pueblo concita
a devotas procesiones
con nuestra Virgen Bendita.

A esta ermita de los Hitos,
van muchos de romería:
a pasar un grato día
y a rendir cultos y ritos
con eufórica alegría...

A la sombra secular
de alguna robusta encina,
como precaria cantina
se erige el altar de un bar
donde el pueblo se aglutina.

Cuando tañe la campana,
la gente llana y sumisa
entra al templo a toda prisa
y busca asiento y se afana
para estar sentada en misa.

Tras la misa, va la mesa:
frite, embutidos, tortilla,
carne asada a la parrilla...
y bebida que no cesa
de animar a la pandilla...

Para postres, los pericos.
los cristiones tan melosos,
los pestiños deleitosos,
roscas, floretas y ricos
piñonates tan viscosos.

Cuando el rojo sol declina
tras los grises encinares,
torna contenta a sus lares
toda la gente monjina
ya ligera de pesares ...

domingo, 17 de febrero de 2013

ADIVINANZA...

  Llanuras llenas de encinas,
campanarios con cigüeñas,
castillos, palacios, ruinas…
con durezas diamantinas
en sus piedras berroqueñas.

Aguas puras, cristalinas,
de suavidades sedeñas
tal líquidas serpentinas
van contentas, cantarinas
por sotos, valles y breñas.

Retintos, cerdos, merinas,
morenas de piel trigueña,
de miradas ambarinas
que defienden numantinas
su castidad hogareña.

Quesos, jamones, cecinas…
de carne magra, cenceña,
tan deleitosas, divinas,
tan señeras, genuinas…
que son su señera enseña.

Por desdén de disciplinas
de mi gente lugareña,
sigue rutas de rutinas
de costumbres anodinas
y la cultura desdeña.

Si todavía no adivinas
con lo que ya se te enseña,
qué región rezuma encinas
te correré las cortinas:
¡ésa es mi tierra extremeña!

viernes, 25 de enero de 2013

" NIHIL EST AETERNUM"

        ("Nada es eterno")
Tal la hoja seca y ligera
de un árbol que se derrumba
cuando un huracán lo zumba
con violenta ventolera.

Así la fugaz quimera
de esta vida se nos tumba
y, de la cuna a la tumba,
va en rauda y febril carrera.

Y, aunque el amor nos hechiza
con su luminosa lumbre
que nuestro dolor suaviza,

hay siempre una certidumbre:
el amor queda en ceniza
y la vida, en podredumbre…

EPITAFIO A UN POETA


    Aquí yace un  aprendiz
de poeta, un hombre fiel
a su extremeña raíz
que cultivó tal vergel.

   Nunca humilló su cerviz
ante el humano tropel
que le impidió ser feliz,
colgándole un mal cartel.

  Soterrado tal lombriz,
descansa en paz este abel
en su terrena matriz.

  De su lírico papel
el tiempo será tamiz…
¡Rogad al Señor por él!